jueves, 12 de julio de 2007

AMIGOS ASÍ

Dillión, poeta de pueblo con ínfulas (le dieron el premio príncipe Guillermo), estuvo en casa ayer por la tarde. Se burlaba de mí. Un tipo gracioso, el mulato. Me entregó un poema. Algo que él considera poesía. Como le premiaron, nadie lo discute. Eso es el éxito, palmaditas, sonrisas, aceptación. Estos eran los versos:

"Muere Cohaagen, muere.
Podrido marisco, mordisco de mil soles,
mil grados conjuntos que apagan
en lugar de encender.

Jacho podrido, luz que huele.
Fuentegambuna, señor: cónsul, no gobernador.
Con veneno ligero de (pocas) antorchas
con cianuro de fábula aragonesa .


Que maten al cónsul,
con pociones de mil parásitos recocidos,
con olores de cesta hedionda
que alguien le dé ese placer"



Prometo dejarles un tiempo sin versos. Asimismo dejaré de hablar de mi intoxicación, de la que por cierto me recupero lentamente. No soy tan ingenuo como para no darme cuenta de que ya les estoy aburriendo.

No hay comentarios: