martes, 12 de junio de 2007

UN VIEJO ENEMIGO

En esta foto Hassell sale favorecido

El viejo Hassell encaja bien en el arquetipo de mal nacido hecho a sí mismo que recuerdo de las novelas de Faulkner. Si cada habitante de la isla no estuviera bajo la amoral tutela de este canalla desde hace cincuenta años, probablemente alguien le hubiera amordazado, metido en un saco, y tirado al mar desde cualquiera de los precipicios de la parte occidental.


Desde que desembarqué en Saba he tenido su bota en mi cerviz. En todo este tiempo apenas he tenido arrestos para reprocharle sus peores jugadas. Sea en cuestiones de tierras, de ganado, de la carga de los barcos o acerca de las barreras de coral, Hassell nunca ha aceptado otra razón que no fuera la suya.

Ayer lo vi, en la fiesta de despedida de los universitarios. Se me puso delante, con ese gesto de desprecio que no es capaz de borrar ni siquiera cuando algún motivo le lleva a ser amable, y me dijo:

-Espero que tus recientes actividades no llenen esta isla de imbéciles turistas, Cohaagen.

No dije nada, sonreí a su esposa y me marché.

No hay comentarios: