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lunes, 24 de diciembre de 2007

PROPALAR EL SILENCIO

Hay un instante, antes de la página en blanco, que lo paso pensando qué es lo que tengo que contar. Un texto vive gracias a los otros (aunque sea gracias a su desinterés); un no texto, el documento1, solo significa algo para el que lo trabaja, en este caso Vilos. Si le da a suprimir, si se va del despacho sin guardar los cambios, la reflexión que espera el lector dará paso a un catálogo de vagas suposiciones: está muy ocupado, está de viaje, está deprimido, debe haber ido con Carmen al supermercado, tiene trabajo atrasado, ya no le gusta tener un blog etc. En este constante intercambio, el blog estancado puede ser tan elocuente como cien líneas sabrosas; solo hace falta un golpe de vista para descubrir que el jacho flaquea. El silencio sugiere que alguien vive detrás, el texto no suele conseguirlo.

Carmen, que es mejor lectora que yo, rara vez me pregunta por lo que he colgado aquí. Sé que visita la página cuando me dice: “Llevas unos cuantos días sin escribir, ¿qué te pasa?” Por ella estoy haciendo este post. ¿Cómo son los textos de aquél que no encuentra nada que decir? Mi ambición es lograr que sustituyan al silencio sin tocarlo. Lo que haga con esta página en blanco, con las cien, doscientas o mil que me quedan por llenar, debería respetar al menos la belleza de ese silencio, la serenidad que aprecio (espero no ser el único), cuando me sumerjo en la incomunicación.

Cuando me siento en la playa, más que pensamientos, hallo una comprensión que no tardo en perder a fuerza de diálogos; que no consigo plasmar en las cien líneas que lleno de sabrosas palabras. Mi propósito para el año que entra es trasladar esa delicada comprensión a la próxima página en blanco.

¿Alguien cree que lo vaya a lograr?

sábado, 15 de diciembre de 2007

QUIERE A SU FAMILIA

Mi sobrino ha tenido un éxito inesperado. No creo que sigan su blog, pero tal vez hayan visto una entrada que trata de un amigo suyo que se cayó a un río en Noruega. Un caso peligroso, el chico podía haber muerto. El asunto es que han metido su reflexión en uno de esos rankings de páginas web y ha tenido más de doscientas visitas. Yo, que, aunque parezca que no, me entero de que hay blogs que siguen mucha gente y otros, como los nuestros, que son algo así como un jardín japonés después de que un macarra lo destroce con su coche; digo que hasta yo sé que doscientas en un solo día son muchas.

Es un chico especial. Esto tan pronto le anima como le deja siete días flojo, delante del ordenador, pensando que no hay nada que valga la pena decir. En el Skype, le he preguntado si eso le iba a animar a colgar entradas más de seguido (creo que su blog no llega a los veinte posts), y se ha reído: "ni que el número tuviera algo que ver" ha dicho.

Allí en Madrid le he notado más cariñoso que otras veces. Le hemos invitado a regresar a Saba con nosotros, pero ha contestado que si el trabajo… el de su chica… qué sé yo… A cada uno el Caribe le llega en el punto en que le tiene que llegar. No hemos insistido.

Cuando se olvide de esta anécdota de los doscientos visitantes, y de habernos tenido allí estos quince días, Pablo seguirá creciendo a tirones. Es posible que sólo le vea una o dos veces más, antes de que me llegue la hora. Espero que aún tenga tiempo de decirle que eso de la abulia es la herencia torpe de nuestra familia; de pedirle que no haga caso de esta genética nuestra, tan sombría.

martes, 4 de diciembre de 2007

OTROS OPINAN SOBRE EL JACHO

Carmen (su mujer) -Estos años, que llevo con él, me han convencido de que he sido un puerto al que ha llegado tras recorrer los siete mares; en cierta medida me he mimetizado tanto con Saba que pertenezco a esta isla. Hay una canción muy bonita –que a él le encanta pero le da pudor hacer otra de sus explicaciones- que es de Pablo Milanes, amo esta isla, dice. Cuando estamos románticos siempre me la canta y me mira como si efectivamente yo fuese Saba.
Lo que más me molesta de él es el ruido que hace cuando come cacahuetes.

Pablo Elorduy (su sobrino) -Tenía la idea de que mi tío era un sinvergüenza hasta que le conocí hace cinco o seis años. Cuando hablaban de él, mis padres se sonreían y usaban esas expresiones que sirven para retratar a los golfos. Me decepcionó la primera vez que le vi: esperaba una estrella de Rock, y me encontré a un anciano con la mirada vidriosa y la mirada huidiza. No sigo su blog, pero me parece bien que lo tenga.

Hassell el viejo (rival) -Lamentablemente, en el caribe nunca nos hemos logrado librar de esta clase de hipócritas ganapanes que abren la ventana cuando les pedimos que abran la puerta. Lo malo es que los nativos no ven bajo esa máscara de simpatía, malo en primer lugar porque con esa actitud le dan alas y en segundo porque, por el hecho de que haya blancos que tratan con ellos de esta forma desastrosa, algunos nativos se toman confianzas excesivas en sus tratos con la gente de orden.
Si me dieran un centavo por cada palabra bonita que dice Cohaagen, ahora sería el hombre más rico del mundo. Lo de la web es otra patochada de una larga lista.

Circe Denise (compañera de viaje) -No puedo decir sino que ha sido todo un caballero.

Primer Poeta de la Isla de Saba (Idem.) -Don Vilos no existe, es una cueva del Caribe que dispuso Salgari desde su tonel y que un incauto buscador de tesoros no alcanzará sin antes reconocer la añagaza. Qué clase de Vilos, romántico ebrio gallegazo ha vivido en que clase de Saba en qué clase de mundo, eso es un milagro óiganme. Que viva Don Vilos es una bendición y si muere lo será también, óiganme.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

SIN PRECEDENTES

Como una especie de Mussolini borracho de símbolos, se embarcó hacia su Etiopía.
Sin oír, sin ver.

¡Qué retorcida venganza, qué dolorosa fue!, ya que no se vengaron en él;
nadie le pidió cuentas, fueron otros los que pagaron los delirios de ese ridículo Aznar.

Y lo grave es que, años después, le escuece que le despacharan
–y eso me alegra, pero me aterra-
no recuerda que murieron.

Esa amnesia de bestia recalcitrante, no puede ser sino humana;
qué espantosa la mirada del culpable que quiere culpar a los otros,
qué otra cosa tiene más que rabia, esa mirada, nada.

Hablen de reconciliación por favor, repitan concordia, no remuevan.
Ya pagaron los del tren,
ya tuvieron sacrificio los iraquíes asesinados.
Que quede el consuelo de que aquélla postergó otras matanzas.

En cuanto al delirante, júzguenle, no es imposible.
Que no se pudiera juzgar a sus antecesores no sienta precedente.

miércoles, 31 de octubre de 2007

DISCULPEN EL PESIMISMO

En este infame tránsito de lágrimas celestes y cuchillos resplandecientes, encuentro pocos motivos para el optimismo y la sonrisa. Llevo, ¿cuánto? ¿dos semanas? encerrado en casa, sin pisar la playa, recortando los paseos; evito a los vecinos y ellos tampoco saludan; la cosecha de melocotones de Hell´s Gate se ha ido a la mierda, uno de los burros se partió la mano en el tremedal (oiga, ya sé que la tormenta podría ser peor, ¿alguien se cree que eso es un consuelo?), veo las gotas marrones de lodo y a ratos una veta de sol que las atraviesa, tangente burla que refleja el charco de mi porche; después arrecia la recia agua que golpea el viento de huracán, y se vuelan los paraguas, y se hinchan los chubasqueros, y yo metido en casa, me cago en todo eso, y créanme que es grave porque yo soy comedido, una lluvia de una semana no me vence, pero quince días aquí son demasiados para creer en el caribe, son demasiados.

Carmen dice que estoy triste, y no sé si regalarle una pipa, o mandarla a que vaya a buscar a Mycroft Holmes para que le diga cómo me puedo curar (si es que tienen tiempo), y dice que cuando estoy triste me pongo sarcástico, ella dice insoportable, y dice (dice dice) que me tengo que tomar unas vacaciones, y probablemente eso es lo que haré mañana.

martes, 30 de octubre de 2007

LO QUE QUIERO DECIR

Hicieron una pregunta que temo y que no me gusta escuchar ¿qué has querido decir? quise decir que alguien se partió el pie porque se cayó de la acera, y el lector contestó: “ya...”

A veces, por la noche, vuelvo a leer lo que he escrito, y me hago esa pregunta, y pienso que quizá los escritores de verdad también detestan que les pregunten qué han querido decir, y eso es una manera de odiar a ese tipo de lectores –que quizá ni siquiera sean sus lectores-, porque si hubieran querido decir algo más, lo hubieran dicho, y si dicen algo después, es que no están muy contentos con su texto, y tener que reconocérselo a alguien es desagradable, porque entonces, el lector preguntón pone esa cara de inquisidor, y contesta “ya...” y el silencio que acompaña a ese “ya...” es vertiginoso, y parece que solo se pudiera romper pidiendo disculpas por el vano intento de expresarse.

A veces, cuando lo releo, intento averiguar qué he querido decir, y lo veo claro, o lo veo como una adivinanza, porque no siempre se ven claras las ideas, no siempre tengo una sola opinión; sucede, con mucha frecuencia, que no tengo ninguna, ni antes ni después de escribir el texto. Por eso, si alguien me pregunta qué he querido decir, lo que hago es repetir una frase que ya he dicho, y si cuela, cuela.

Entonces le contesté:
se ha caído
y se ha roto el pie.

martes, 23 de octubre de 2007

YA ESTÁ AQUÍ EL TEDIO

Lo veo con su traje viejo, de pie, el codo apoyado en la repisa de la chimenea; es un diletante de esos que fuman en pipa. Hace años lo saqué de una obra de Conan Doyle.

[T] Ese empeño que pone usted en negarme es ridículo, señor Cohaagen. Después de tantos años, esperaba, si no una muestra de camaradería, al menos cierto reconocimiento.

Me resisto a contestarle. Concentro la mirada en la novela:

Florencia giraba alrededor, como una rueda de oro, sin que la notara

[T] Francamente, que no pueda dedicarme una hora, después de que le he dejado cuatro días para leer, me parece una descortesía atroz por su parte.

Florencia giraba

[T]¿Qué tengo que le disturba tanto? ¿en veinte años no ha podido acostumbrarse a mis visitas?

alrededor

[T] Incluso adopté el aspecto que usted me dio: epigramas, pipa, levita, hasta este ridículo deje inglés. Me he adaptado a su calendario, he respetado su felicidad conyugal, no le molesto cuando está en su oficina, ¿merezco este trato? ¿ni una mirada? ¿ni un saludo?

Florencia giraba alrededor, como una rueda de oro

[T] Oiga, ¡que sé que me está escuchando!, no finja. Compórtese como un adulto.

En efecto, muevo mis ojos desde la frase hasta la chimenea. Allí está. Sonríe satisfecho antes de evaporarse. He cerrado el libro. En la chimenea quedan unos rescoldos que en un par de horas se enfriarán, donde estaba su codo ahora se ve la vieja foto de mi hija. Si se quedara a conversar, el muy descarado... Pero no, siempre hace lo mismo, en cuanto le hago caso, se va. Ni siquiera comprueba que lo siguiente que hago es encender la tele.

viernes, 19 de octubre de 2007

(BUENA) FE DE ERRORES

No quiero que termine la semana sin reconocer los errores que he cometido, aquellos de los que soy consciente, porque los otros van en el equipaje y será difícil que alguna vez me libre de ellos. En primer lugar, he de decir que el texto de ayer está mucho más que inspirado en la obra de Robert Graves “El Conde Belisario” publicada por Edhasa (por cierto, hay que ver cuántas erratas tienen los libros de esta editorial). No es la única omisión que he hecho en estos cinco días, tampoco indiqué que la fotografía del artículo de Zarabanda es de Javier Ortiz; acaso pertenece a algún reportaje que no he leído.

Me entristece más el hecho de que el contenido de esa misma entrada, después de los acontecimientos, se haya quedado en un capricho literario. La idea inicial fue relatar, desde un punto de vista a medio camino entre la ironía y la nostalgia –atontada nostalgia de la arcadia-, la singular vida de los gitanos de la Cañada real. Sin embargo, mi desconocimiento de la realidad de los desalojos (que afectan, sobre todo, a lo que en el relato llamo “la otra parte del poblado”) lo ha dejado cojo, insuficiente y ha acentuado el error de fondo, una clase de error que cometo con recurrente torpeza: se trata de la frívola inexactitud; de la omisión (por olvido) de aspectos fundamentales.

Sé que echarán de menos la autocrítica con respecto a mis problemas con la sintaxis, la ortografía, el vocabulario, y que muchos pensarán que no hay nada peor que este estilo. No pretendo, aunque lo parezca, humillarme, ni estoy poniendo un reclamo para captar su adeshión, sus ánimos o sus palabras de consuelo. No creo que pueda reparar lo que no tiene remedio.

Una vez oí a un entrenador de fútbol que les decía a sus jugadores: “Cometamos mil fallos, pero que no sean los del domingo pasado. Que sean nuevos, por lo menos”

jueves, 11 de octubre de 2007

LOS DISFRACES DE LA RAZA

No tan crío, me vestían de domingo para rezar a la virgen, cucurucho de altramuces y toda la tarde libre. Aquél era el paroxismo de la raza. No se hacían grandes alardes porque nuestra pertenencia era incuestionable, aunque en nuestro caso viviéramos más tiempo en Holanda que en España (“La pilarica os encontró en Ámsterdam” decía mi tía).

Hablaban de una gran gesta pero yo nunca la asocié a la simple realidad del desembarco, que me parecía más un asunto de piratas que una epopeya. Cuatrocientos tipos hambrientos y ambiciosos contra un manojo de indios desprevenidos. Lo natural es que fuera una masacre.


Bonita estampa de la conquista de América


Los alardes de ho, tienen que ver con cierta psicosis con respecto de su propia identidad que de un tiempo a esta parte aprecio en muchos españoles. No admiten aquello que para cualquier extranjero es tan cierto como el sabor de los altramuces: si se insinúa que el descubrimiento tuvo mucho de genocidio, se ofenden y lo llaman cruzada; si se dice que los musulmanes estuvieron siete siglos allí, lo niegan –o hablan de los visigodos-, incluso hay quien sigue defendiendo la legalidad de la invasión franquista.

En esta isla pocos saben que mañana se celebra el día del descubrimiento. Si alguien le dijera a un mulato, “oye, tienes que celebrar el día de la hispanidad”, éste seguramente le contestaría “bien ¿por qué no? siempre y cuando me den libre en el trabajo, y me digan de qué me tengo que vestir”

A algunos españoles les pasa lo mismo, les dan el día libre y se disfrazan de patriotas.

Lo malo es que se creen su disfraz. Repito que se trata de una especie de psicosis

miércoles, 3 de octubre de 2007

¡ES SPAM!


Asunto: RE:Help

Rusty Z. Shields me insta a que alargue mi pene. Lisa Light ofrece software. Una de sus amigas tendrá contactos en la casa Rolex, porque los vende a unos precios que ni el Pryca. Me atrae menos la oferta de Euro Vip Casino (no considero elegante perder cinco mil dólares con el pijama puesto)

Imagino que Rusty, Lisa, Lavonne Stark, Rigoberto Hunter y todos los demás, forman una comunidad feliz; que viven en una ciudad ignota del medio oeste de los USA, y pasan sus reuniones hablando de nosotros. Les da pena que tengamos cortos atributos, que miremos la hora en relojes Seiko, que no saquemos (todo el) partido a nuestros ordenadores.

Pero puede que no sea tal paraíso. Quizá su ciudad esté poblada de ludópatas adictos a la Viagra y al Prozac. Los hombres, monstruos con penes de cinco metros, retocarán con el photoshop sus viejas fotos de playas nudistas. A las mujeres se les quebrará la espalda por culpa de tantos bolsos de marca. Estarán saciados de sexo, engullirán toneladas de Lexatin y rendirán tributos al oro que cuelga de sus muñecas abiertas.

Imaginen que cada correo que mandan es un mensaje de auxilio. Tal vez sólo puedan expresarse así. Después de convertir sus sexos en tuberías, del oro y de los comprimidos, sólo les ha quedado la desolación, las pupilas quemadas. Si su pueblo es el infierno, da igual: nadie va a mover un dedo por ellos. Son elementos eliminados. Son Spam.

Rusty, Lisa y Lavonne están perdidos.

miércoles, 26 de septiembre de 2007

MEMORIA Y ESQUIZOFRENIA

Conforme fuimos aprendiendo historia, en Holanda, creamos una leyenda del hombre que fue mi abuelo, un republicano que murió en el Ebro. Cuando regresaba a la Almunia me comportaba como un verdadero bocazas. Más de una vez abochorné a mis tías. Para mi inflamada adolescencia todos eran asesinos, cobardes y traidores. Los héroes habían muerto.

Mientras la Generalitat de Valencia financia el segundo valle de los caídos, el gobierno español ultima una ley de revisión histórica que eludirá aspectos importantes como la apertura de fosas y la anulación de los juicios sumarísimos del franquismo.

Sin una respuesta contundente queda la esquizofrenia.

¡Saquen a los cadáveres! Aunque huelan. No se pasen de prudentes.

¿Esto lo dice el adolescente que fui, o el diplomático que soy?

Podría decirlo cualquiera.

martes, 25 de septiembre de 2007

LA CARTA

Hay mujeres que se vuelven locas de amor y hay locas que aman, Mayte es de estas últimas. No vio en Kate a una enemiga. No podía odiarla ya que hacía feliz al poeta. La muchacha lo explica en su carta: fue tan dulce, la protegió tanto, le expuso tan delicadamente los deseos de Dillión, que nuestra joven holandesa se enamoró de ella, de una forma casera, callada. Fue inútil que Mayte intentara girarla hacia él, la chica ya había elegido su amor de verano. En San Martín, los tres, alcanzaron un consenso que apenas duró un par de días. Dillión (cito textualmente) “se volvió loco de celos”

Aquella noche, mientras daban un paseo por los acantilados del sur de la isla, el poeta las atacó. Estaba borracho. Golpeó a Mayte, derribó a Kate y quiso forzarla sobre la hierba mojada. Mayte le alcanzó la cabeza con una piedra. Fue suficiente para que Kate se zafara. Dillión se incorporó, grogui, y dio vueltas alrededor suyo. En un movimiento mareado, tropezó hasta el borde del precipicio. Kate se acercó, antes de que Mayte supiese lo que hacía, y le empujó: Dillión perdió pie, se despeñó y las olas se lo llevaron para siempre.

La carta la encontré hace una semana, en uno de los libros que Kate había cogido de la biblioteca de Hell´s Gate. Se despegó de las primeras páginas de “Orgullo y prejuicio”, y planeó hacia mis pies, como un avioncito de papel. Después de leerla, la hice pedazos y los eché en la barbacoa. Un gerente sabe cuándo tiene que dar carpetazo a un asunto.

viernes, 7 de septiembre de 2007

CUIDADO: BURÓCRATAS

Doce llamadas para dilucidar quién paga 26 dólares de impuestos, figúrense que mañana tan entretenida. Muchas buenas ideas han muerto en manos de un funcionario sádico.

La burocracia es la perversión sentimental de algunas personas, que gozan manoseando la paciencia de los demás. Cuando hablan por teléfono, su deleite no tiene barreras: ponen caras, hacen gestos obscenos, tapan el auricular con la mano para insultarnos... Viven para burlarse de lo simple.

Algunos, en sus notas de suicido al señor juez (no hay que pasar por alto que suelen ser personas terriblemente infelices) escribieron cosas como: “no estoy autorizado a darle esa información”, o bien, “yo no me invento los procedimientos”. Estos, al final de sus vidas, demostraron un sentido del humor tan negro como el tóner de una impresora. La mayoría, sin embargo, carecen del más mínimo encanto.

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Los 26 euros los he pagado yo ¿lo dudaban?

jueves, 2 de agosto de 2007

NO PODRÁN PERDONARTE QUE SEAS ALTO

El viejo truhán, Juabina

Hay un músico en España al que detesté durante años. No soportaba sus gracietas cuando era un barbudo, ni después, cuando se subió en el carro del pelotazo. Lo lamentable del tema es que, en mi país de origen, si no te gustaba Sabina eras un facha o estabas muy cerca de serlo y el de facha era un grave insulto.

Afortunadamente, ni siquiera en España los absolutos se mantienen cien años. Sabina trascendió el mercado progre (por lo visto se codea con la realeza) y los progres superaron a Sabina, aunque hay que decir que todavía no ha aparecido un sustituto que alcance su nivel.

Porque Sabina, guste o no, es el único músico vivo de su generación; vivo en las listas de ventas y vivo para la juventud que ha enterrado hace tiempo y por este orden a Mike Rios, Victor Manuel, Ana Belén y Serrat. Los chascarrillos de Juabina siguen emocionando a adolescentes de todas las edades. Es preciso reconocer que consiguió trasladar a sus canciones una imaginería costumbrista que forma parte de la memoria sentimental de los españoles.

Hoy no me quedan fuerzas para detestar a Sabina. Pongamos que añoro los tiempos en los que España se dividía en “progres” y “fachas”. Me cuentan que la división perdura, pero que aquellos términos se han quedado obsoletos. Del viento de mayo del 68 sólo queda una ligera brisa, de sus bardos sólo sobrevive Sabina.

lunes, 30 de julio de 2007

EL INDESEABLE

El jodido tipejo sonreía –¿es necesario usar palabrotas?- sonreía con restos de quiche lorraine en las comisuras. Lo que más le gusta es el vino, siempre lo prueban los restos morados de su boca. Se nombró a sí mismo “el consuelo de las viejas” hace un tiempo, bebía brandy con las viudas, les cantaba boleros con una capa de color caramelo en los labios.

¿Porqué eres tan jodidamente pintoresco? ¿Qué haces en mi casa?

Sonreía y miraba a mi huésped, esa chica, Katherine, antes ya hablé de ella, de la misma especie, sin embargo, ¡tan distinta! De él también les he hablado, Hassell el joven, capataz de esclavos, cómplice y criminal.

Aléjate de ella.


Construía un camino junto a trescientos hombres más. Hassel acompañaba a su tío. Un haitiano intentó estrangularlo y fracasó. Dejaron su cadáver donde trabajábamos; le quitaron los ojos de las cuencas y se los enviaron a su familia en Haití. A raíz de aquello se hizo llamar Craso. Fue antes del consuelo de las viejas. Mucho antes.


Marco Licinio Craso antes de ser Laurence Olivier

miércoles, 18 de julio de 2007

TÓPICOS EN TOPICALIA

Hay en la isla un francés que no se cansa de atacar a los españoles. Me ofende cuando le oigo asegurar que no nos va la democracia, pero mi trabajo de diplomático me obliga a contemplar sus argumentos como posibilidades.

Dice cosas como que:

- A pesar de ser los primeros en autosatisfacción, los españoles no saben de la existencia de la autogestión.

- Cualquiera utiliza el poder para enriquecerse; al poderoso español le interesa más arruinar a sus contrincantes.

- Si quieres tener un enemigo cobarde préstale dinero a un español.

Cuando está borracho pasa de los proverbios al insulto, y se mofa de los borbones, a los que llama “Les mendiantes sôulés", una desagradable expresión que prefiero no traducir.

Los diplomáticos que paran por Saba me piden que haga oídos sordos. De momento les hago caso; ahora, el próximo 2 de Mayo voy a hacer una paella que le va a quitar "el sentío" al muy sieso , va a ver que cuando nos da la gana somos cojonudos.

miércoles, 11 de julio de 2007

VUELA, FRENA CON LOS PIES

Los seres humanos cometemos errores. No se sabe de ningún imbécil que no fuera antes ser humano. Todo esto a cuento de tres faltas de ortografía, tres, en la última entrada.

Los seres humanos encontramos excusas; las excusas son más convincentes que las mentiras, por eso me gustan.

Por lo demás, si digo que quiero vivir es posible que se hagan una idea de mi estado. El médico asegura que me recuperaré. Se rió cuando le hablé de envenenamientos: aquí lo único venenoso es el Caribe, dijo.

Ya ven que la tarde de ayer no fue buena.

"Vuela amigo vuela alto" decía. ¿Era Julito Iglesias consciente del tufo a vitriolo que suelta su estribillo? Probablemente no, siempre ha sido un gilipollas.

martes, 10 de julio de 2007

DANDO VUELTAS



Eran tal que así

Investigar desde la cama, obviamente, más bien es conjeturar.

Ni la propia Carmen se libra de mis sospechas. ¿No es cierto que lleva unos meses pidiéndome que cambie de vida, que deje de ser el viejo Cohaagen, ordenado, aburrido, cónsul, y me convierta en el dinámico capataz de otro proyecto de vida ? ¿No puede haberle agotado la espera?

Los que han seguido este diario puede que hayan pensado en Hassell. Como todos en la isla, sabe dónde compramos las gambas. Pudo verter su veneno. Tal vez las empleadas del consulado, pero lo dudo, su sueldo no depende de mí... Quizá el poeta, quizá su novia, Hassell el joven... Cualquiera encuentra razones para matar a otro, sólo sobra la ley.

No he avisado a Holanda. Mi secretario cree que se trata de una indigestión y lo más probable es que no sea nada más que eso. ¿Para qué molestarse en acabar con un viejo?

Pensar así no me consuela. No sé por qué espero la gloria de un final abrupto. Hay poca épica en una gamba rancia, y el resultado es más o menos el mismo. Es cuestión de forma. Un asesinato es un magnicidio. Temo a la muerte vulgar.

viernes, 6 de julio de 2007

TERROR

Cohaagen avanzaba por el pasillo. Era medianoche. De pronto, un animal le miró: en sus ojos había tanto miedo como odio. Sus fauces sanguinolentas rezumaban espuma. De los orificios de la nariz caía un líquido vapor transparente.

Agarróse
a su vientre.

Cohaagen
gimió, intentó zafarse de él tirando cabezazos al aire, puñetazos al vacío. Todo el esfuerzo le dejó, minutos después, empapado, exhausto, farfullando incoherencias, apoyado en la pared.

Nunca un pimiento relleno había sido tan temible.

martes, 3 de julio de 2007

LA SENSACIÓN DE ESTAR ATRAPADO EN SABA


Mapa de Saba, para los no iniciados

Esta mañana me quedé mirando el ventilador del despacho durante un buen rato. Recibí una llamada de un subsecretario holandés que me anunció la llegada a la isla de su hija. Luego almorcé con Carmen, charlamos de la proeza suicida de Mayte, me dio noticias de mi hijo, y también estuvimos callados mucho tiempo.

Hay días de los que sólo se puede decir que comiste tomates cherry, que cuando miraste al mar perdiste la consciencia durante siglos, siglos que se convirtieron en segundos. Hay días en los que se desperdicia la vida.